Descargue aquí el Manual
Bajar Acrobat Reader

Quienes Somos

¿A quién llegamos?
Talleres
Consultorías
Apoyo Microempresa
Contáctenos

Investigación Socila



Sandra Veas: 
“A los microempresarios nos da miedo crecer y fracasar”

Sandra VeasDesde siempre Sandra Veas (34 años, casada, 4 hijos) fue muy buena para el dibujo y el bordado. Esto la llevó a tomar cursos de capacitación en la Casa de la Familia, de Lo Barnechea. Allí confirmó sus habilidades lo que la impulsó a hacer clases de bordado en ese mismo centro. En su casa continuaba en las tardes haciendo pedidos para clientas particulares. Gracias a su talento, también comenzó a entregar pedidos a una tienda de bordados exclusivos, con la cual trabajó por ocho años.

En la Casa de la Familia se enteró de la Corporación  Simón de Cirene y de las posibilidades de capacitarse como microempresaria. “Para mí era difícil. Cuando ves a  alumnas que bordan bonito, pero no les puedes dar pega es triste”, dice. Esto la decidió  a inscribirse en el Programa Triángulo en 2008, con Simón de Cirene. Durante cuatro meses un ejecutivo de empresa y un grupo de alumnos universitarios la apoyaron en su negocio. “Mi problema es que me daba miedo abarcar otros campos”, explica. Pero sabía que contaba con una gran fortaleza, pues su trabajo no era costoso y no tenía deudas. “Sentía que podía abarcar más”, dice.

Aunque había creado una página web, una de las primeras tareas de la asesoría fue mejorar la difusión de lo que hacía. Los alumnos la ayudaron a crear un catálogo con sus productos y mejorar las fotos para la página web.

A raíz de la asesoría, se puso en contacto con una tienda de Vitacura donde con catálogo recién hecho mostró lo que hacía. “Antes no tenía nada, trabajaba siempre a pedidos, entonces no tenía qué mostrar”, cuenta. Hoy no sólo ella está trabajando para esa tienda sino también sus alumnas.

La labor del ejecutivo voluntario Mario Coddou resultó también clave. “Fue una muy buena asesoría, me quedó clarito. Él me logró ordenar y hacer que mis metas fueran claras y no inalcanzables”, comenta.

Con una ganancia de $80.000 al mes y sin tener a nadie, hoy se acerca a los $500.000 y cuenta con cinco bordadoras a su cargo. “El tener otras personas que dependen de mí me llevó a crecer, a contar con herramientas que me muestran cuánto puedo gastar, producir y vender. Hoy abarco más trabajo en menos tiempo”, dice.   

Todas las noticias

 
Home Volver